Cómo escribirle mensajes de texto a un hombre.
Hay libros raros, tantos que deberíamos abrir una sección exclusiva para ellos.
Uno de estos bizarros libros de autoayuda para mujeres se llama (a no cagarse de risa): ¡El poder de textear a los hombres! la mejor atracción textual para atraer a los hombres (Power Texting Men! The Best Texting Attraction Book to Get The Guy), de un tal Gregg Michaelsen —autor de otras huevadas supinas como: Para tener una cita con un hombre primero debes entenderlo (To Date a Man, You Must Understand a Man), ¿Quién tiene las cartas ahora? 5 pasos letales para ganar su corazón y lograr que se comprometa (Who Holds The Cards Now?: 5 Lethal Steps to Win His Heart and Get Him to Commit), Cómo recuperar a tu ex rápido (How To Get Your Ex Back Fast!) y El amor está en el mouse: reglas para citas online (Love is in the Mouse! Online Dating for Women)—, publicado en 2014.
Lejos quedó la época de los anuncios sentimentales en los periódicos.
Ya no alcanza con publicar un anuncio en el diario solicitando, casi rogando, por un buen hombre, preferiblemente mamífero, honesto, trabajador, "con su economía resuelta".
Ya no alcanza con publicar un anuncio en el diario solicitando, casi rogando, por un buen hombre, preferiblemente mamífero, honesto, trabajador, "con su economía resuelta".
Hoy todo pasa por la tecnología, lo cual equivale a decir que todo pasa por la yema de tus dedos.
En el mundillo de la seducción masculina se habla de los textpertos (textperts).
¿Lo qué?
Básicamente tipos que pueden mantener una charla relativamente decente, sin grandes sobresaltos, por Whatsapp, Facebook o mensaje de texto.
Claro, en ese plano surrealista de "hola, bonita", "en qué andás" y emoticones que sintetizan una solicitud de pete o una garantía de paja, cualquier nabo que escriba correctamente es un dios.
Claro, en ese plano surrealista de "hola, bonita", "en qué andás" y emoticones que sintetizan una solicitud de pete o una garantía de paja, cualquier nabo que escriba correctamente es un dios.
Mucho se ha escrito sobre qué queremos las mujeres que nos escriban, ¿pero qué quieren los hombres?
¿Vale la pena quemarse el bocho con un mensaje de texto elaborado, sutil, histericoso, si el orangután en cuestión lo traducirá como un desesperado pedido de cambio de aceite?
A no angustiarse, chicas, que de vez en cuanto aparece un tipo con el que vale la pena jugar por mensajes de texto.
Ya sé, podés escribir un mensaje de texto.
Tenés todos tus dedos, o casi, y tu retórica virtual te ha ganado admiradores en foros y fotologs de reconocimiento mundial.
Sin embargo, ahí estás: sola, en chancletas y soberanamente al pedo un sábado a la tarde, echada en el sillón, pasando revista a tus contactos de Whatsapp para ver quién actualizó su foto de perfil.
Tenés todos tus dedos, o casi, y tu retórica virtual te ha ganado admiradores en foros y fotologs de reconocimiento mundial.
Sin embargo, ahí estás: sola, en chancletas y soberanamente al pedo un sábado a la tarde, echada en el sillón, pasando revista a tus contactos de Whatsapp para ver quién actualizó su foto de perfil.
¡SE ACABÓ!
Lo primero que tenés que hacer es quitarte esa puta costumbre de textearle a tus chongos como si fuesen tus novios.
Sencillamente no va.
Sencillamente no va.
También descartemos los interrogantes logísticos, del tono: "¿por dónde andás?".
No te lo vas a levantar haciéndolo hablar de lo caro que está el asado de tira o cómo le rompieron el orto en el picado de los viernes.
No te lo vas a levantar haciéndolo hablar de lo caro que está el asado de tira o cómo le rompieron el orto en el picado de los viernes.
Pasemos a lo más importante.
Él NO ES tu novio, vos NO SOS su novia, de modo que los mensajes de texto que se escriban entre ambos tienen que tener algún ingrediente picante.
Él NO ES tu novio, vos NO SOS su novia, de modo que los mensajes de texto que se escriban entre ambos tienen que tener algún ingrediente picante.
Repasemos algunos datos concretos:
Sos vos la que maneja el ritmo y los tiempos de la charla. No él.
Podés empezar alguna que otra interacción, pero de ninguna forma se la dejás terminar. ¿Estamos?
Tampoco hace falta que estés siempre disponible.
Acostumbralo a que hablás con él cuando tenés ganas, y no al revés.
Acostumbralo a que hablás con él cuando tenés ganas, y no al revés.
Reduccionismo, capacidad de síntesis, pero sin ser una de esas minas que solo hablan utilizando emoticones.
Hacelo y vas a garantizarte la sospecha de que sos una boluda.
Hacelo y vas a garantizarte la sospecha de que sos una boluda.
Menos es más, también en los mensajes de texto.
Probá y vas a ver que tus silencios pueden tener un efecto contundente.
Probá y vas a ver que tus silencios pueden tener un efecto contundente.
Despegate, que lea de vos cosas que no le leyó a ninguna otra mujer.
El macho promedio no tiene ni puta idea de quién fue Clarice Lispector. Aprovechalo y comele la cabeza.
El macho promedio no tiene ni puta idea de quién fue Clarice Lispector. Aprovechalo y comele la cabeza.
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